36 aniversario del Mercado de Ciudad Sandino

 

mercado ciudad Sandino. Foto /Massiel Larguespada
Mercado Ciudad Sandino. Foto /Massiel Larguespada

 

Por Christel Malessa Poveda/

El mercadito como es llamado en la zona de Ciudad Sandino abrió sus puertas en 1980 tan solo con 40 vendedores, hoy en día el mercado cuenta con más de 140 vendedores. El alcalde del municipio de Ciudad Sandino, Manuel Pinel, celebra el 36 aniversario de la fundación del populoso mercado del municipio, realizando mejoras e innovaciones en el centro de compras.

Se llevará a cabo un reacomodamiento de comerciantes para que haya más comodidad para compradores y vendedores, y con esto brindar nuevos puestos de ventas y así generar empleos para los pobladores de la zona. De manera extra oficial se dio a conocer que se construirá el segundo piso del mercado, y se ampliara el parqueo, se contempla que el proyecto concluirá a finales  del 2017.

Juana Medina, habitante de la zona # 8 de ciudad Sandino, dijo  dedicase a la venta de verduras desde hace 21 años después que ciudad Sandino fue elevado a municipio de Managua, y aseguro que los proyectos que está implementando la alcaldía están contribuyendo con el desarrollo de su comunidad, ya que no es el primer proyecto que se realiza para el bien social.

¿Sin almíbar en esta Semana Santa?

Por Clarissa Belly M. y  Nahira Montoya/

 

Inicia la Semana Santa y la población acostumbra a realizar uno de los platillos que no puede faltar en las mesas de las familias nicaragüenses como lo es el tradicional almíbar.

Pero en esta ocasión los compradores se encuentran preocupados por el alza del precio de los jocotes y mango, dos de los más importantes ingrediente del almíbar o curbasá como le dicen en algunas zonas del país

Sandra Avellán, vendedora en la parada de la Universidad de Managua, comentó que el balde mediano de jocote está a 280 y en el caso de los mangos casi no se encuentra en los mercados. Algunos han afirmado que se está exportando a los países vecinos.

Meyling Chang, otra compradora, expresó que este año están caro los jocotes, y a la vez escaso los mangos. Ella ve que este año no se comerá el popular almíbar en varias casas de Nicaragua.

Según los vendedores estos es debido a que el invierno del año pasado no fue regular y por tanto la temporada no fue tan productivo para las cosechas lo que provocó el incremento de algunas frutas como el jocote y mango.

La desconectaron, pero sobrevivió Joven relata el milagro

Por Tatiana Gaitán Torres/

 

Con 17 años Sandra Gabriela Leiva, estuvo a punto de morir por una enfermedad llamada lupus. Ahora con 23, quiere ser un ejemplo para otros jóvenes. “No quiero que nadie se dé por vencido y siempre tengan fe en Dios”, dijo Sandra.

Sandra decidió contar la experiencia que vivió con esta enfermedad. “Quiero usar mi historia para ayudar a alguien”, manifestó la  joven, que vive en las Enramadas Las Jagüitas.

El lupus es una enfermedad que puede afectar muchas partes del cuerpo. Cada persona reacciona de manera diferente. Una persona con lupus podría tener las rodillas inflamadas y fiebre. Otra persona podría estar cansada todo el tiempo o tener problemas con los riñones. Una tercera podría tener una erupción en la piel. El lupus puede involucrar las articulaciones o coyunturas, la piel, los riñones, los pulmones, el corazón o el cerebro.

Tenía una vida como todas las demás jóvenes, hasta que un 20 de agosto del 2010 fue a pasar consulta y sin precaución, la doctora le dice que le detectaron una enfermedad llamada lupus eritematosa y dicha enfermedad es como el cáncer. Ella tan solo tenía 17 años llevaba su 5to año de secundaria, fue ahí cuando esta enfermedad le atacó.

En ese momento fue ingresada al hospital Manolo Morales con un diagnóstico reservado; a ella los doctores le decían que esa enfermedad no tenía cura, que era como un cáncer que poco a poco iba a afectar cada parte de su cuerpo y que no podría llevar una vida normal. A medida que transcurría el tiempo tuvo que luchar día a día por su vida; la enfermedad la estaba consumiendo.

Sandra estuvo ingresada en los hospitales Antonio Lenín Fonseca y en el Manolo Morales Peralta, ahí los doctores le dijeron que el lupus no tenía cura, pero que la mantenían los medicamentos. Leiva, en el día tomaba más de 20 pastillas, estos medicamentos tenían el valor de 200 y 500 córdobas y así pasaron los años y día a día esta enfermedad fue afectando cada parte de su cuerpo tales como dolor en los riñones y pulmones, su piel se le inflamaba y se le rajaba cada día más, a ella le prohibían comer grasa y su comida era sin sal ya que esto le afectaba el colesterol  llegó al punto de que cada mes le realizaban quimioterapias.

Leiva ya no aguantaba más y fue ahí donde una vez más recayó grave en el hospital Manolo Morales, su madre preocupada sin saber qué hacer les decía a los doctores que le salvaran la vida de su hija, pero los doctores no le daban mucho tiempo de vida. Sandra  llegó a recaer hasta el punto de que la entubaron y fue ahí donde su madre le rogaba a Dios que le diera una oportunidad de vida a la única hija que le quedaba ya que al varón se lo habían matado. Según los doctores a ella lo único que la mantenía viva era el oxígeno que le habían puesto y todo los aparatos que ella tenía en su cuerpo y que al desconectarla iba a morir. Sus familiares preocupados y al ver que Leiva sufría decidieron desconectarla, ya estaban preparando todo en su casa para la vela, ya le habían comprado el vestido que llevaría puesto el día de su muerte.

Fue ahí donde sus padres tuvieron que firmar para que la desconectaran. A las 4:00 de la tarde los doctores la desconectan y solo esperaban 5 minutos para que falleciera, milagrosamente pasaron los minutos y Sandra Gabriela Leiva  seguía viva y así pasaron 3 horas y aún continuaba con vida y los doctores asustados sin respuesta alguna solo le dijeron a su madre Xiomara Pérez que esto solo pudo ser un milagro de Dios, que solo Dios la pudo sacar de donde estaba.

Familiares y amigos solo le daban gracias a Dios por el milagro que había realizado en Sandra ya que pasaron semanas, meses y años y ella seguía viva siempre con cuidados y tratamientos de la doctora Sayonara Sandino, reumatóloga. Eso sí, siempre con los mismos cuidados de antes y siempre con la mismas quimioterapias. La doctora Sandino le dijo que Sandra no podía salir embarazada ya que esta enfermedad podía afectar al bebé, ella no podía ser una joven como las demás ya que podía recaer.

Pasaron los años y a sus 20 años se da cuenta que está embarazada. En ese momento se fue a pasar consulta con la doctora Sandino, fue ahí donde la doctora muy enojada le dijo que por qué no había seguido lo que ella le dijo. Que su niño le podía salir deforme, incompleto, hasta se le podía morir al nacer.

Con lágrimas en sus ojos ellos siguen adelante y llegó la hora de tener a su bebé y siempre Dios haciendo milagros en su vida, Leiva dio a luz a su bebé, un hermoso varón completo, sano y sin ninguna enfermedad.

Sandra siguió realizándose exámenes generales para ver si el embarazo no le había afectado su enfermedad, fue ahí donde los resultados de los exámenes fueron negativos y siempre con la misericordia y los milagros de Dios en los exámenes le salió que ella ya no tenía dicha enfermedad y que estaba sana; Leiva sorprendida al ver los resultados una vez más le dio gracias a Dios ya que los doctores una vez le dijeron que esta enfermedad no tenía cura y al ver este milagro dijo “que el que tiene la última palabra es Dios, Rey de reyes y Señor de señores”

Ahora ella tiene 23 años y tiene toda una familia. Ya su niño tiene 1 año y 4 meses y gracias a  Dios lo tiene sano, y sin ninguna enfermedad.

 

Aconsejan hacer mejor uso del agua de piscina

piscina

 

Por Mario Vega

Con el calor intenso tener una piscina ha dejado de ser un lujo, para convertirse en una necesidad. Estas portátiles piscinas las podemos encontrar en diversos estilos y de material como lona, plástico o fibra de vidrio, sin embargo existe un mal uso del agua, lo cual impacta directamente en nuestra sociedad.

Danelia Gutiérrez, habitante de la comunidad de Piedra Quemada, en carretera a Masaya, compró en uno de los puestos de ventas una piscina de tamaño mediano con capacidad para seis personas, expresó que es para sus nietos y la familia “pero pienso meterme yo también”, dijo sonriendo. Como ella son miles las personas que deciden comprar piscinas económicas y pasar los días calurosos de forma sana y segura en sus casas.

No obstante, lo que representa una forma segura y sana para recrearse y apaciguar el calor característico de estas fechas, también significa el derroche de miles de metros cúbicos de agua, ya que la población desconoce cómo hacer un uso adecuado del vital líquido, sumado a una “cultura de derroche”, señalan  especialistas en ahorro del agua  y en medio ambiente.

Marvin Pomares, de un organismo de defensa de los consumidores, señaló que las personas que instalan piscinas inflables en sus casas no acostumbran preservar la calidad del agua que ocupan para tal fin y, por tanto, la cambian cada día y no la reutilizan.

“Nos encontramos con casas donde les cambian el agua hasta dos veces al día, porque dicen ‘ya se bañaron los niños, ahora van los adultos”, contó.

Alto consumo de agua

Según estimaciones del Instituto de Defensa del Consumidor (INDEC), una piscina con capacidad para seis personas consume aproximadamente 3.5 mts cúbicos de agua equivalentes a 35 mil litros. El consumo de una familia promedio al mes oscila entre esa cifra solamente para aseo personal.

Doña María José Acuña, quien tiene un puesto de ventas de piscinas a un costado de la rotonda Hugo Chávez, en Managua, indicó que al día vende entre 2 y 3 piscinas ya acercándose la fecha alta y que la recomendación que hace a sus clientes para que puedan usar el agua más de un día, es que la cubran con varias yardas de plástico.

La recomendación de los ambientalistas es que se cuide la calidad del agua y reutilizarla al menos dos o hasta tres días clorando el agua, duchándose antes de entrar y evitando orinar en ella. También resaltan que el agua no debe de botarse sino utilizarla en actividades como lavar los autos, regar el patio o cualquier otra actividad que no implique consumo humano.