Economicas

Validando el PIB Real 2016 de Nicaragua

por Néstor Avendaño / Colaboración / EL Aventino.

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Vuelven las preguntas y las dudas sobre la medición del Producto Interno Bruto (PIB) Real del país que recientemente publicó el Banco Central de Nicaragua en su página web, aunque aún no está disponible el anuario de estadísticas macroeconómicas que sostiene esa medición. Con más razón persiste la incertidumbre alrededor del cálculo de las cuentas nacionales del país, porque el BCN ha cambiado o “actualizado” las tasas de crecimiento económico del período 2012-2014 y muy probablemente las registradas antes de 2012.

Entre los principales indicadores macroeconómicos contenidos en el Informe Anual 2016 del BCN, la tasa de crecimiento económico de 2012 es 6.5%, que superó el 5.6% antes publicado; la de 2013 es 4.9%, que superó el 4.5% anterior; la de 2014 es 4.8%, que superó el 4.6% previo; se mantuvo constante la tasa de crecimiento de 4.9% para 2015, es decir, no fue “actualizada”, y se presentó, por primera vez, la de 4.7% para 2016. Es obvio que la tasa de crecimiento de 2011 también ha sido revisada, porque si dejáramos invariable el PIB Real de 2010, la tasa de crecimiento económico de 2011 sería del orden de 7.0%, un dato que sería bastante cuestionable por el elevado subempleo y la creciente informalidad del mercado laboral observados en ese año. Con esas actualizaciones, la tasa de crecimiento promedio anual de la economía nicaragüense sería del orden de 5.2% durante el sexenio 2011-2016, pero debemos esperar la publicación del Anuario de Estadísticas Macroeconómicas 1960-2016 del BCN para confirmarla.

Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), firma que dirijo en la tarea de asesorar en el ámbito económico a las principales empresas radicadas en el país, ha cuestionado desde finales del año de 2014 los principales resultados macroeconómicos publicados por el BCN. COPADES ha manifestado que Nicaragua entró al estadio de crecimiento económico de 5% a 6% anual desde el año de 2015. También hemos sugerido públicamente al presidente de la República, Daniel Ortega, que apoye políticamente al BCN en la recopilación, crítica y procesamiento de los datos de la producción sectorial necesarios para determinar con una mayor certeza el nivel del PIB. También hemos recomendado al BCN someter su estimación del PIB a ciertas pruebas de verificación con algunas variables económicas clave, con el fin de validar su valor y las razones macroeconómicas fundamentales, tales como el déficit en cuenta corriente, la carga tributaria, el déficit fiscal, la deuda pública y la liquidez como porcentajes del PIB. Debido a la calidad de los resultados macroeconómicos publicados en el Informe Anual 2016, COPADES reitera la sugerencia y la recomendación antes mencionadas.

Ahora pasemos a la validación del PIB Real estimado por el BCN para 2016, con el auxilio de las variables clave de recaudación real (o en precios constantes de 2006) de los impuestos indirectos del Gobierno Central, el volumen del consumo de energía eléctrica en Mega Watt Horas (MWh) y, no obstante sea una variable secundaria por la informalidad del mercado laboral, el promedio anual de las personas activas cotizantes en el Instituto Nicaragüense de la Seguridad Social.

En orden de importancia, con respecto al PIB Real existe correlación positiva casi perfecta entre las variables del consumo de MWh de energía eléctrica, 0.9923, el número promedio anual de ocupados activos asegurados en el INSS, 0.9914, y el monto real de la recaudación de impuestos indirectos del Gobierno Central (sin inflación, o sea, el monto nominal deflactado con el índice de precios al consumidor nacional), 0.9885. En otras palabras, cada una de las tres variables clave se mueve en la misma dirección del PIB Real, pero no involucra un supuesto implícito de causalidad.

Dada la casi perfecta relación lineal entre cada una de las variables clave (endógenas) y el volumen de la producción de bienes y servicios, PIB Real, (exógena), determinamos las elasticidades de cada una de dichas variables y el volumen de producción mediante una regresión log-log, con la corrección de la correlación serial si fuese necesaria, y con una muestra de datos correspondiente al período 1994-2015. Las elasticidades resultaron ser elásticas: un incremento de 1% en el volumen la producción de bienes y servicios conducirá  a un incremento de 1.25% en el volumen de consumo de energía eléctrica, a un incremento de 1.67% en el número promedio anual de personas activas aseguradas en el INSS y a un incremento de 1.15% en el monto real de impuestos indirectos del Gobierno Central.

Con los datos oficiales de las tres variables clave registrados para 2016, estimamos por tres vías la tasa de crecimiento económico del PIB Real de 2016: con el consumo de 3,297.5 miles de MWh de energía eléctrica, el PIB Real crece 6.43%; con 857.2 miles de personas activas aseguradas en el INSS, el PIB Real crece 6.48%; y con un total de impuestos indirectos de 18,864.5 millones de córdobas de 2006, el PIB Real crece 10.2%.  Ninguno de los tres resultados valida la tasa de crecimiento económico de 4.7% ni las principales razones macroeconómicas recientemente publicadas por el BCN y también anunciadas a los servidores públicos del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo.

Tampoco se puede validar el valor del PIB Real con el volumen de consumo aparente de cemento, cuyos coeficientes de correlación y elasticidad con respecto al PIB Real son, en el mismo orden, 0.9366 (se aleja de la unidad) y 0.913 (es inelástica). Con el consumo aparente de 21,564.4 miles de quintales de cemento estimado por COPADES para 2016, el PIB Real crece apenas 3.22%. El volumen de producción de cemento aumentó, según COPADES, 4.93% en 2016, mientras que el BCN muestra una disminución de 0.1% en el valor agregado real de la Actividad de la Construcción, no obstante la creciente oferta de edificaciones verticales, principalmente destinadas a centros de negocios o al uso de oficinas, así como la dinámica inversión pública en construcción.

También se ha comprobado que el carácter preliminar del valor del PIB y de las principales razones macroeconómicas de Nicaragua abarcó, al menos 6 años dada la “actualización” de las tasas de crecimiento económico desde 2011 hasta 2015. Sin duda alguna, la calidad del análisis macroeconómico se ha complicado, por lo que vuelvo a sugerir al presidente del BCN, Ovidio Reyes, que preste más atención al personal encargado de elaborar las Cuentas Nacionales con los propósitos de fortalecer su especialidad técnica, de adiestrarlo en la recopilación, crítica y procesamiento de la información sectorial, y de mejorar su remuneración para transformarlos en profesionales de carrera en estos asuntos macroeconómicos.

Me olvidaba de agregar otra sugerencia al presidente del BCN: para el corto plazo, la estimación de las Cuentas Nacionales no requiere la construcción y la implementación de modelos econométricos de última generación. Nicaragua continúa siendo un país agropecuario y forestal, con un bajo índice de industrialización, una mayor participación de la producción de servicios y sólo cuatro actividades económicas han tenido cambios estructurales en sus procesos productivos: las telecomunicaciones, la generación de energía eléctrica y la producción, comercio y servicios personales y comunales.

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