Inauguran nuevo edifico tecnológico de PBS Nicaragua

Karen Narvaez / Colaboración / El Aventino

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PBS NICARAGUA inauguró su edificio corporativo con una inversión que asciende a más de un millón de dólares para fortalecer su presencia en el país y brindar una mejor experiencia a sus clientes este viernes 9 de junio en Plaza España.

Marco Almendárez, quien ha estado al frente de PBS durante los últimos 10 años dijo que, al recorrer el edificio, los clientes podrán apreciar tecnología de última generación, soluciones de telepresencia, enfriamiento, data center, monitoreo remoto de activos y equipos informáticos y de impresión, telefonía IP, respaldo energético, impresión centralizada y descentralizada, servicios gerenciados de impresión, en fin toda una gama de productos y servicios para hacer a las empresas más eficientes y productivas. Salones Demo, donde los clientes podrán conocer de primera mano las actuales tendencias tecnológicas.

PBS Nicaragua con mira al futuro

La operación de PBS Nicaragua cuenta con una expectativa de crecimiento de doble digito cada año y se ha convertido en una de las empresas líderes en el mercado, gracias a la calidad del recurso humano con el que cuenta y los servicios que brinda a sus clientes en el área tecnológica.

PBS Nicaragua con certificación ISO 9001 – 2008

A finales del 2016 PBS Nicaragua obtuvo la certificación ISO 9001 – 2008, una norma internacional que certifica que empresa dispone de un eficiente Sistema de Gestión de Calidad, para garantizar la satisfacción de sus clientes y ser consistentes en sus procesos y servicios.

Actualmente es la única empresa, relacionada a la venta de soluciones tecnológicas, que obtiene dicha certificación en Nicaragua, lo cual le permite ser parte de un grupo selecto a nivel nacional e internacional.

Acerca de PBS

PBS es la empresa integradora de soluciones de tecnología con mayor cobertura en Centroamérica y el Caribe, teniendo presencia en 22 países y con más de 1,500 colaboradores.  Pertenece a una de las compañías más grandes de Centroamérica y El Caribe, Facey Group, con más de 80 años en el mercado.  En Nicaragua, cuenta con más de 250 empleados y más de 40 años en el mercado.  El propósito de PBS es ayudar a nuestros clientes a ser más eficientes en sus procesos de negocio, siendo su socio preferido en la integración de soluciones tecnológicas.

 

 

Los riesgos externos de la economía de Nicaragua

Néstor Avendaño / Colaboración / El Aventino

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Los tres riesgos de origen externo que enfrenta la economía nicaragüense en este año son (i) el escaso crédito petrolero de Venezuela, que debilita la posición de las reservas internacionales; (ii) la aprobación de la iniciativa “NICA Act” en el Congreso y el Senado de Estados Unidos, que afectaría en mayor medida las cuentas del sector privado que las del sector público; y (iii) la política económica de la Administración de Donald Trump, caracterizada por una resistencia a la inmigración, el proteccionismo comercial, la disminución de los impuestos sobre la renta, el aumento del gasto público en infraestructura y defensa, y la liberalización financiera de Wall Street.

El primer riesgo es una realidad desde el año de 2016, cuando el monto del préstamo petrolero fue apenas de US$96 millones y suplió sólo el 28% del requerimiento anual de hidrocarburos del país.

El segundo riesgo, preanunciado desde el 22 de septiembre de 2016, en caso de no adoptarse medidas políticas para garantizar la transparencia electoral, la independencia de los poderes del Estado, el imperio de la ley, el combate a la corrupción y la protección de los derechos humanos, se prevén grandes problemas en ciernes por sus impactos en la confianza inversionista, la confianza de los consumidores, el balance del sistema financiero nacional y la estabilidad del córdoba.

El tercer riesgo, esbozado en la carrera electoral que ganó Donald Trump el 8 de noviembre de 2016, en caso de concretarse afectará a la economía mundial en el largo plazo, aunque en el corto plazo se podrá observar una aceleración del crecimiento económico de Estados Unidos y un fortalecimiento del dólar.

La política económica del presidente Donald Trump tiene que ser aprobada por los políticos en el Congreso y en el Senado de Estados Unidos, porque se concentra en la ley del presupuesto federal estadounidense. Sin embargo, al ser tan funestos los efectos de la política fiscal y comercial o arancelaria propuesta por la administración estadounidense, podría ser modificada por los políticos con el fin de evitar sus restricciones comerciales y económicas.

Si se aprobara el proteccionismo comercial con la imposición de aranceles a las importaciones de bienes realizadas por la primera economía mundial, se provocaría una guerra comercial porque los otros países, en reciprocidad, también impondrían aranceles a los productos de exportación estadounidenses.

El desencadenamiento de una guerra comercial mundial llevaría a la economía mundial a una gran depresión como la de los años 30 del siglo pasado, los precios de los bienes importados se incrementarían y la tasa de inflación mundial se aceleraría. Reaparecería el fantasma de la estanflación, es decir, la caída de la producción con una elevada inflación.

En la actualidad, la economía de Estados Unidos prácticamente está en pleno empleo. En este año, la tasa de desempleo abierto de 4.3% en mayo y la tasa de inflación interanual de 2.2% en abril de la primera economía mundial así lo confirman.

En el corto plazo, las reducciones de las tasas tributarias sobre la renta de las actividades económicas y del trabajo, junto con los aumentos de la inversión pública y del gasto de defensa en una situación de pleno empleo, aumentarán la tasa de crecimiento económico, pero acelerarán la presión inflacionaria de Estados Unidos.

Para contrarrestar la mayor presión inflacionaria, el banco central estadounidense (Fed) se verá obligado a subir más agresivamente las tasas de interés que en este momento se ubican en el rango de [0.75%, 1.0%]. Esas alzas de las tasas de interés atraerán más capital extranjero a Estados Unidos y el dólar se fortalecería, es decir, el tipo de cambio del dólar se apreciaría más frente a las otras divisas duras, tales como el euro, la libra esterlina y el yen.

En consecuencia, el déficit comercial estadounidense se dispararía, porque los productos importados por Estados Unidos se abaratarían y los productos de exportación estadounidenses se encarecerían y, por lo tanto, los otros países, entre ellos el nuestro, tendrían una mayor inflación importada. Además, por las alzas de las tasas de interés también se encarecería el servicio de la deuda en economías con pasivos en dólares.

Finalmente, el 8 de junio recién pasado, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la CHOICE Act que amplía las oportunidades financieras a los inversionistas y empresas, corta las pruebas de resistencia a las que la Reserva Federal somete cada año a los grandes bancos para determinar si tienen los colchones de liquidez necesarios para soportar una situación de estrés, y reduce las exigencias sobre la protección de los consumidores de servicios financieros.

Esta iniciativa legislativa republicana, aún pendiente del referendo del Senado para que entre en vigor, busca la desregulación financiera prometida por el presidente Trump y pretende modificar el reglamento de la Dodd-Frank Act. El riesgo de dicha iniciativa es que el escenario financiero global quedará más expuesto a la inestabilidad.

Los tres riesgos antes mencionados exigen la formulación de acciones políticas y medidas económicas y financieras que contribuyan a mitigar los efectos indeseados sobre el desempeño económico nacional. No obstante se observa una reacción gubernamental de diversificación de las relaciones económicas y financieras internacionales, pero aún insuficiente frente a los riesgos externos antes señalados.