Los minions regresaron al cine

Kevin Pinell / El Aventino

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Los Minions han vuelto y junto con Gru, “Mi Villano favorito 3” promete ser una de las mejores películas animadas del Cine.

La tercera parte de la graciosa, entretenida y loca saga ha llegado a los cines del país, y una vez más comienza con malas noticias para el protagonista. A Gru lo han despedido. Se ha quedado sin trabajo porque ha dejado escapar al supervillano Balthazar Bratt y los minions lo abandonan.

Lucy impulsará a Gru a conocer a su hermano gemelo Dru, un multimillonario igualito que él, pero con pelo largo y rubio que viste de blanco, es excéntrico y extrovertido. Además, ahora Gru tendrá que decidir si está listo para continuar la tradición familiar de dedicarse al crimen, y unirse a su hermano para llevar a cabo un último golpe.

Pueda que Ilumination junto con Universal Studios este explotando un poco a estos seres entrañables amarillos, que siempre se terminan robando la película, pero a pesar de esto, la comedia sana hace reír a todos a tal punto que la familia se divierte en la sala, lo disfruta y no para de sorprenderse con las locuras de esta gran familia.

Andrés Bustamante vuelve a prestarle su voz al villano Gru y su compañera Andrea Legarreta se encarga de la voz de la excéntrica agente secreta Lucy Wilde, mientras que Trey Parker le presta su voz al villano Balthazar Bratt.

A la película se suman también pequeñas mini aventuras de las niñas pequeñas (en especial la más joven y su sueño de hallar un unicornio).

Sin duda alguna, las familias nicaragüenses pasaran un momento súper agradable en la que ya es considerada la mejor parte de la trilogía, saga que ha cautivado por igual a grandes y pequeños.

El doblaje de los Minios es Internacional, compuesto por voces e idiomas desde Español, Castellano, Inglés y Francés, hasta Ruso e Italiano.

Ilustres formadores de sueños en Nicaragua, Gabriel Morales, Enmanuel Mongalo y Josefa Toledo

Mario Vega / El Aventino

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El Maestro Gabriel, Cementerio San Pedro

Artesanos del cambio y la esperanza, nobles personas sedientas de formar un sueño en su país desde la niñez, forjadores de hombres y mujeres dignos de representar la patria con valores inquebrantables, son a los que debemos nuestro pasado, presente y futuro, son nuestros maestros y maestras que con mucha convicción entregan su vida a un ideal invaluable de educar a la nación.

El Aventino dedica a las generaciones de formadores y formados, grandes honores y memorias de nuestros ilustres personajes que iniciaron y promovieron la educación.

El Día del Maestro

Según historiadores en nuestro país se celebró hasta el año de 1978 en la fecha del 11 de septiembre en honor al ilustre argentino Domingo Faustino Sarmiento,.

enmanuel-mongalo.jpgLa nación nicaragüense estableció por Decreto No. 692 del 3 de abril del año 1978, publicado en La Gaceta No. 119 de 1 de junio de 1978 que se declarara el 29 de junio como “Día del Maestro Nicaragüense” en homenaje al Maestro y Héroe Nacional Enmanuel Mongalo y Rubio por su gesta patriótica del 29 de junio de 1855, fecha en la que el insigne personaje de origen rivense, defendió la ciudad en la primera batalla de Rivas, logrando con la ayuda del pueblo, desalojar a los filibusteros al mando del esclavista del sur de los Estados Unidos, William Walker.

Después de su gesta heroica, continuó ejerciendo el magisterio, a pesar de haber cambiado la historia de nuestro País, ya que forma parte de los valientes que defendieron la dignidad de nuestra nación.

El maestro Mongalo murió el primero de febrero de 1874 y sus restos reposaron durante muchos años en la Iglesia La Merced de Granada, habiendo sido exhumados y trasladados simbólicamente a la ciudad de Rivas el 29 de Junio de 1970, porque la tumba contenía únicamente sus cenizas las cuales fueron colocadas al pie de un monumento erigido en su memoria, en la calle Mongalo.

El maestro Gabriel Morales Largaespada

Casi simultáneamente, otro gran hombre forjaba la niñez pero en el departamento de Managua. El Maestro Gabriel Morales Largaespada fue el fundador de la educación gratuita en la ciudad, nació el 18 de mayo de 1819 y desde joven destacaba por su disciplina, se consagró completamente a la educación y nunca contrajo matrimonio.

Gratus Halftelmeyer, en su libro “Managua a través de la historia” describe al gran maestro como una persona muy humilde y abnegada a la educación.

“En la Calle de Candelaria y en los alrededores de la vieja Parroquia vivía un modesto hijo de Managua, grande y noble dentro de un marco de sencillez era el Maestro Gabriel Morales un predestinado que de la enseñanza de la niñez habla hecho un culto. Su abnegación y amor a sus discípulos llegaba al apostolado” describe Halftermeyer.

Los hijos del maestro

El Maestro Gabriel además de impartir clases a niños pobres también impartia a familias poderosas de la época que confiaron en la valiosa labor del educar en su pequeña escuela. En la escuelita se forjaron Presidentes de la Republica, diputados, ministros entre otros cargos importantes, destacando entre ellos el genereal José Santos Zelaya López, Luis E. López, Rodolfo Espinoza R., César Solís, Félix Pedro Largaespada, José Dolores Rodríguez, Marcial Solís, grandes personajes de la época.

El ultimo día de clases

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El último día de clases del maestro Gabriel está documentado en la memoria de los Managua por diferentes historiadores que resguardan su memoria.

El mismo autor Halftermeyer en su obra cita el profundo dolor que causo la muerte del insigne maestro y las muestras de cariño que cada año los niños llevaban a su eterno descanso.

“El Maestro Gabriel Morales murió el 10 de agosto de 1888. Su muerte causó hondo dolor en el corazón de Managua. La familia colocó un bello mausoleo significativo sobre su tumba, en el cementerio de San Pedro, mausoleo que años más tarde fue destruido por el terremoto del 31: pero el municipio lo reconstruyó y colocó en el Parque de San Antonio; allí todos los años, en el día del Maestro, van todos los niños de las escuelas a depositar flores como tributo de gratitud al Maestro excelso, que dejó huella de luz en las conciencias”

Roberto Sanchez (QEPD), historiador nicaragüense, documenta el último adiós y lugar de descanso del maestro.

“El Maestro Gabriel falleció el 10 de agosto de 1888. Su muerte fue inscrita en el Registro Civil en el libro 0003, página 135, partida 527, en poder de la Alcaldía de Managua. Los funerales se realizaron el día 12, iniciando en las primeras horas de la mañana. Fue tan grande la multitud y tantos los discursos que el féretro llegó al Cementerio San Pedro casi al anochecer”

El legado

En su nombre residenciales, calles y colegios de maestros llevan su nombre además recién se aprobó la Orden Maestro Gabriel, que anualmente será impuesta a los educadores más destacados de Nicaragua.

La maestra feminista Josefa Toledo

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Monumento en el parque Rubén Darío.

Josefa Emilia Toledo Murillo nació el 21 de abril de 1866 en Juigalpa, Chontales y fue una de las primeras estudiante del Colegio de Señoritas de Granada fundado en 1882 con una beca otorgada por el Estado un año después en 1883

A la edad de 34 años, se casó con el español Juan Francisco Aguerri. En 1924 fue nombrada Directora General de Instrucción Pública. Por primera vez en la historia de Nicaragua, una mujer accedió a tan alto cargo público. Fue por mucho tiempo la primera educadora del país.

En 1950, se le otorgó el reconocimiento continental de “Mujer de las Américas”, convirtiéndose -hasta ahora- en la única nicaragüense merecedora de este honor, que antes sólo lo habían merecido Gabriela Mistral, Minerva Bernardino, Eleonor Roosevelt y Carrie Capman

Su carrera abarcó la dirección de varios centros de instrucción públicos –en tiempos del general José Santos Zelaya- y la fundación de su propio Colegio y de la Escuela Femenina de Prensa, de la Escuela Normal de Señoritas; el Colegio de Señoritas Técnico-Práctico y el Kindergarten Modelo. Sin embargo, su vocación educativa fue más amplia, resultando una escritora pedagógica de grandes capacidades, una ensayista teórica de la enseñanza y autora de teatro escolar.

Cultivó, también, la crónica de viaje y la biografía breve, el editorial y el artículo divulgativo, como dan fe media docena de obras:

  • Ideales y sentimientos patrióticos (1927)
  • Puntos críticos sobre enseñanza nicaragüense (1933)
  • Temas pedagógicos (1935)
  • Anhelos y esfuerzos (1935)
  • Educación y feminismo (1940)
  • El hogar y la escuela como factores en la elaboración de una paz futura y perdurable (1951)

El feminismo en la sangre

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Como feminista en su patria, luchó por la superación y los derechos de la mujer. Este posicionamiento social tuvo su difusión en las publicaciones periódicas Revista Femenina Ilustrada (1918 a 1920) y Mujer Nicaragüense (1929 a 1930). Asimismo, su Enciclopedia Nicaragüense (1932) da fe de su faceta de promotora cultural. De ésta se editó el Segundo Tomo, pues el primero fue destruido por el terremoto de Managua de 1931.

Encabezaba las luchas feministas de su tiempo e hizo un gran aporte a estas luchas. El colegio dirigido por ella era el único donde las mujeres podían obtener su bachillerato, para luego ingresar a la universidad. Elba Ochomogo, la primera nicaragüense que concluyó sus estudios universitarios, graduándose como farmaceuta, fue alumna de doña Chepita.

También preparó a Concepción Palacios Herrera, la primera nicaragüense que llegó a ser Doctora en Medicina. Además, una de sus hijas se graduó de bacterióloga.

Domingo Faustino Sarmiento y el 11 de septiembre

Domingo Faustino Sarmiento nació el 15 de febrero de 1811 en una casa del barrio Carrascal, uno de los más humildes de la ciudad de San Juan de las Provincias Unidas del Río de la Plata, capital de la actual provincia homónima, hijo de José Clemente Cecilio Quiroga Sarmiento y Paula Zoila Albarracín Irrazábal.

Fue un político, escritor, docente, periodista, militar y estadista argentino; gobernador de la provincia de San Juan entre 1862 y 1864, presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874, senador nacional por su provincia entre 1874 y 1879 y ministro del Interior en 1879.

Considerado como uno de los grandes prosistas castellanos, es destacado por su labor en la educación pública como en su contribución al progreso científico y cultural de su país

En 1943 durante la primera Conferencia Interamericana de Educación, reunida en Panamá, estableció como Día Panamericano del Maestro en las Américas al 11 de septiembre en homenaje al fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento:

Considerando: que es actividad fundamental de la Escuela la educación de los sentimientos, por cuyo motivo no debe olvidarse que entre ellos figura en primer plano la gratitud y devoción debidas al maestro de la escuela primaria, que su abnegación y sacrificio guía los primeros pasos de nuestras generaciones y orienta el porvenir espiritual y cultural de nuestros pueblos; que ninguna fecha ha des ser más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día que pasó a la inmortalidad, el año 1888, el prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento.

Gratitud al maestro.

Durante la vida hemos tenido ejemplares y extraordinarios maestros en la escuela primaria, la secundaria y la formación superior, hoy dedicamos especial gratitud a todos los maestros y en especial a la nuestra Maria Elena Palacio con quien emprendimos esta aventura de crear el periódico digital El Aventino

MARCHAMOS

Por Jorge Campos / Colaboración / El Aventino

No siempre fue tan colorido. Basta con leer algunas páginas de la historia para darse cuenta que Milk, Lorca, Pasolini, Wilde, Arenas, Turing, Gingsberg, Genet, Foucault, Mapplethorpe, entre otros, sufrieron la censura, el rechazo, la persecución y la condenación de un pueblo que no creyó en la posibilidad de un mundo diverso. Algunas cosas no cambian totalmente, ese pueblo aún existe en las calurosas calles del Medio Oriente, Asia y África del Norte, en las frías avenidas de Rusia, en las discotecas de Florida y México, en Centroamérica y en los púlpitos de las Iglesias los domingos, desde donde, sin vergüenza, han transferido aversión de generación en generación. Los cambios se dan a paso lento.

¿Día del Orgullo Gay?, preguntan acérrimos algunos. “Si no existe Día del Heterosexual”, se responden a sí mismos firmes en creer que es sólo otra necia forma de exclusión. Pero yo les digo, no se equivoquen. La conmemoración que nos une es la existencia de dignidad humana diversa y con ésta, la posibilidad de un trato en igualdad de derechos para todos. La estructura de esta sociedad fue construida para corresponder a la heteronormatividad. Sin embargo, nos unen causas sociales en las calles en expresión legítima de un pueblo: igualdad, justicia, tolerancia, respeto, democracia, verdad, entre otras. Esas expresiones no tienen ningún requisito de credo, sexo, color, ni raza sino la inefable condición humana. Algunos tienen la falsa esperanza de que las manifestaciones dejen de ser propias de homosexuales, de mujeres, de negros, personas con capacidades diferentes, es decir minorías. Pero éstas no desaparecerán en tanto exista la diversidad; ser humano es ser diverso.

“Nos ofende y no nos representan. Nos ofende que dos hombres se besen en plena vía pública. Ofende a nuestros niños y familia que hombres vistan de mujer. Nos ofende que dos hombres bailen juntos en una discoteca. Me ofende que obstruyan las avenidas para dar paso a ese show. No me representa que lleven tacones y penachos. No me representa que lleven lentejuelas. No me representan las alas. No me representan las diademas. No me representan las plumas. No me representan las pelucas ni el maquillaje. Tampoco me representan los afeminados. No me representan las marchas gays. No me representan los exhibicionistas. No me representan. No me representan… Me ofende”.

¿Qué nos representa? ¿Qué condiciones tiene que reunir un grupo humano para sentirnos plenamente representados si sabemos que somos diversos? ¿No es el respeto a la diversidad la causa que nos une? Nunca he observado indignación por los carnavales o por algún concurso de Miss que usa el escenario de un Teatro Nacional porque les ofenda que alguien camine en bikini sobre él. Así como tampoco se ofenderían muchos de los hoy indignados por ver a hombres varoniles y corpulentos marchar en bóxer porque quizás eso sí los representa: la falsa caricatura de un macho respetable. No caemos en cuenta que negar la existencia de uno o del otro es rechazar la posibilidad de una sociedad plural. No nos tiene que representar otra cosa que no sea nuestro pensamiento, lo demás es una vana excusa. Colorido o monocromático el discurso que nos cobija es la oportunidad de ser distintos.

Se nos olvida que varonil o afeminado ninguno está exento a ser víctima de un crimen de odio. Sí, dentro de la comunidad también hay diversidad como en todo grupo humano, pero el respeto a la libertad del otro a ser distinto ha de ser la bandera que nunca debe bajar. Desde la individualidad hacemos uno, porque nos une la misma aspiración: integración plena a la sociedad.

Trescientos sesenta y cuatro días al año travestis, transexuales, transgéneros se ocultan detrás de las peligrosas sombras nocturnas, donde pueden ser ellas mismas, porque muchas veces ni en los espacios abiertamente gays son aceptadas. Ahí donde nadie las escucha también pueden ser agredidas en silencio. Pero nos ofendemos cuando un sólo día del año las autoridades conceden el permiso de una manifestación en la que está abierta la opción de vestir como mejor les parezca sin causar daño a nadie. “No es un carnaval”, dirán algunos. Ciertamente no lo es, pero sí es la rebelde posibilidad de vivir sin miedo, es el rechazo a la vergüenza culturalmente impuesta por asumirnos homosexuales. Y han sido esos que nos ofenden quienes finalmente han roto el cristal de la sociedad con el grito transgresor que nos ha permitido hoy gozar de los cambios que han transformado la visión de esta sociedad.

La destrucción de estereotipos no nos caerá como maná del cielo, poseemos la cualidad del razonamiento y podemos construir un mejor concepto del humano partiendo por la destrucción del popular y falso axioma que vincula la apariencia con el respeto: “como te ven te tratan” como resultado de un asqueroso e ingenuo aval a la discriminación. El respeto no se pierde ni se gana, es inherente al ser humano.

No culpemos a los otros por nuestros dilemas internos. No está en ellos liberarnos de nuestras propias cadenas ni de abrirnos las puertas del encierro. No busquemos excusas para no asumir nuestra realidad con un “No me representa”. Nuestra conciencia necesita la justificación del cómodo silencio, porque sabe que tarde o temprano otros que no nos representan y ofenden harán el trabajo por nosotros.

Por una igualdad de trato y oportunidades.

Por la libertad de ser sin prejuicios.

Por el respeto a la dignidad humana.

Por la tolerancia como base de convivencia.

Por la justicia para todos.

Por la muerte de los estereotipos.

Por la destrucción del pensamiento excluyente.

Por una sociedad diversa.

Por el derecho de vivir en paz.

El autor es Escritor y Economista. Director y editor de revista cultural Vórtice 2012 – 2015 (revistavortice.wordpress.com). Actualmente escribe desde su blog personal “Manual del Desasosiego” (manualdeldesasosiego.wordpress.com). Recientemente publicó su libro de Poesía “Ruinas del Árbol” bajo el sello de la Editorial 400 Elefantes.

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Fotografias Ian David Briceño & Tyrone Aragón