Comunidad El Limonal demanda venta de energia barata

Espinoza Hernández/ Nicaraocalli / El Aventino

Por Sergio Espinoza Hernández

La Empresa Generadora de Energía Renovable S. A. (Egersa) convocó a los pobladores alrededor del Ingenio Bejamín Zeledón, el viernes 8 de septiembre en la escuela de El Limonal, con el objetivo de “expresar su opinión sobre el proyecto de cogeneración de energía eléctrica durante la fase de construcción”.

El pueblo se hizo presente, mujeres, ex trabajadores del ingenio ya jubilados, una delegación de maestros y alumnos del colegio anfitrión, unas cien personas, principalmente intervinieron los vecinos de Casur, los que están a 150 metros donde su construye el nuevo proyecto.

Los profesionales de Egersa explicaron el proyecto y la necesidad de afinar “mecanismos de quejas” sobre el impacto ambiente que representa una caldera nueva y una chimenea nueva, quemando bagazo durante las 24 horas de los día de zafra azucarera en la época seca, el impacto de emisión de gases y partículas que pueden producir y como se mitigan. El impacto de la distancia del tendido eléctrica, de las líneas de transmisión a las casas.

Quejas

Al nomas terminar de presentar la metodología a seguir, la gente tomó micrófono y se desbordó en una lluvia de quejas… pero no en contra del proyecto de cogeneración de Casur, sino contra Dissur y la alcaldía de Potosí.

A la empresa Disnorte-Dissur que algunos llaman Unión Fenosa, le reprocharon el mal servicio. El día anterior habían tenido un corte por la noche, anunciado por mantenimiento, además se quejaron de la calidad y los altos precios de la luz. Un señor incluso con celular en sus manos mostraba fotos de tres aparatos dañados por la inestabilidad de la energía.

A la alcaldía de Potosí le recriminaron el mal estado de dos calles de acceso al ingenio, charcos en invierno y polvo en verano, además de lo angosto de la vía, porque dos rastras no pasan a la vez por su anchura. Culparon— a los últimos que repararon la calle— de destruir un enmallado y es la fecha y no lo reparan. “La alcaldía dijo que no era problema de ella sino del ingenio y como hago si en al ingenio ahora no tengo acceso”, se lamentó la pobladora.

De los aludidos al caso no estaban presente ni Dissur ni la alcaldía de Potosí. Por Casur estaba Oleksander Markhay, gerente de recursos humanos, quien explicó los aportes extraordinarios que hace la empresa en calles, más el 2% de tributo que pagan a la alcaldía para hacer mejoras. Casur ocupó la calle del lado y la alcaldía le pidió 600 metros cúbicos de materiales, esa calle no es del ingenio es pública, dijo el funcionario.

Opiniones

Sobre el proyecto de Casur, Xiomara Cabeza fue directamente a la médula del proyecto desde el enfoque de la comunidad El Limonal: “¿Qué beneficio trae esta cogeneración de energía eléctrica para la comunidad. Lo que aquí se mira es que la cogeneración es para la empresa y Dissur no para la comunidad. ¿Nos va a bajar el recibo de luz”?, dijo.

“Qué bueno sería que esta nueva empresa, no venga a caer en la canasta donde estas las frutas podridas”, dijo un poblador que se identificó como jubilado del ingenio, e inmediatamente propuso que Casur se independice de Dissur. Nuestras expectativas es que la energía sea favorable a la comunidad. Si Casur dice que va a vender barata los mega watt, que bajen los precios de la energía.

Egersa

Egersa se hizo representar por Patricia Rodríguez, coordinadora del estudio de impacto ambiental del proyecto de cogeneración, Martha Rocha, socióloga y responsable de la consulta ciudadana y Mauricio Lacayo experto ambiental, que por cierto llamó al ingenio Dolores un “trapichito industrial”, seguro para congraciarse con los nuevos dueños, cuando siempre el ingenio de Potosí ha estado a la vanguardia de la tecnología agroindustrial en el departamento, desde luego, también ahora con las computadoras y las máquinas de campo.

Una debilidad de Egersa fue su enfoque comunicacional, su presentación más bien estaba dirigido a la junta directiva de la empresas en vez de hacer un enfoque desde la comunidad. En vez presentar el estudio ambiental se dedicaron a exponer la “metodología” que aplicarán para la investigación, sin presentar ninguna medición en cifras.

Ese rosario de quejas contra las dos instituciones —que nada tenían que ver con el nuevo proyecto de Casur—, es debido a una ausencia de parte de Egersa, de una comunicación que persuadiera a la comunidad en favor de la acción del  cambio y sus mejoras. Desde ahora hay que tomar en cuenta el enfoque de comunicación desde la comunidad, como parte de la estrategia de desarrollo del ingenio.

 

 

De espaldas a la lona, Román es abatido…

Rafael Medrano / El Aventino

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Quedará registrada como una postal estremecedora: Román González tendido en la lona del cuadrilátero, noqueado, vencido, abrumado, por ese instante incapaz de ponerse en pie. Para muchos -incluso para el que escribe- esa imagen era inconcebible, pero, de improviso, un latigazo del puño derecho del tailandés Sor Rungvisai la hizo aparecer ante los ojos de los espectadores.  “El Chocolatito” fue noqueado en el cuarto round, perdió la revancha. Esta vez los jueces no fueron los verdugos sino un rayo que se estrelló en su mandíbula para derribarlo contundentemente.

El primer asalto parecía una reedición del primer round de la pelea anterior: Sor Rungvisai hacia delante y “EL Chocolatito” ripostando la ofensiva del tailandés. El nicaragüense reculó luego de ser conectado por un potente recto de izquierda. González se dejaba ver austero, cauteloso, incluso por momentos inseguro. La potencia de Rungvisai estremecía la humanidad de Román, desconcertándolo. Las combinaciones de “El Chocolatito” no hacían daño, el aguante del tailandés fungía como una armadura infranqueable; digna de del legendario Aquiles.

Los siguientes dos asaltos mostraron la misma sintonía del primero, no obstante “El chocolatito” sacó a relucir combinaciones de alto calibre. El nicaragüense contragolpeaba los embates del tailandés, pero al momento de lanzar su gancho zurdo, el bolado de derecha de Sor Rungvisai impactaba contra el rostro de González, causando deterioro físico a Román.

Lo impensable y lo inimaginable, se hizo real. Lo vimos; en el cuarto asalto Román González fue derribado al no poder proteger el volado de derecha de Sor Rungvisai, Cayó estrepitosamente, y luego que la cuenta llegará a siete, el pugilista nicaragüense estaba en pie para seguir la batalla. Román fue en busca de Rungvisai; El tailandés fue en busca del Nica. Ambos se encontraron en el centro del cuadrilátero, entrelazados en una andanada de golpes.  De nuevo, el mismo golpe impactó la mandíbula de “El Chocolatito”: un volado de derecha estruendoso como un relámpago aniquilador, Román cayó de espaldas a la lona, quedó inerte viendo hacia la nada, completamente perdido, simplemente noqueado.

Sor Rungvisai alzó sus brazos de campeón. Esta vez no fueron sus potentes cabezazos ni mucho menos el fallo de los jueces, sino su pujante poder el que lo llevó a la gloria. González yacía jadeante en la lona, miraba nuevamente al vacío mientras se sumergida en la nada.