Nicaragua: ¿Béisbol o fútbol?

Por Brandon Martínez

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Desde muchos años el béisbol ha sido el deporte rey de los nicaragüenses, pero con el pasar de los tiempos esta teoría ha venido cambiando ya que ahora los jóvenes prefieren jugar al fútbol, y poco a poco se ha venido perdiendo la costumbre de jugar el béisbol.

Pero, si hablamos a nivel deportivo el fútbol no lo ha superado, el único deporte que le ha dado la alegría y el honor de ganar una medalla de oro en juegos internacionales es el béisbol. En menos de un mes la selección nicaragüense de béisbol ganó dos medallas de oro en dos panamericanos distintos, algo nunca visto en el país.

“En Nicaragua simplemente las personas son beisboleras, tener a varios peloteros en el mejor béisbol del mundo es un gran honor, sin menospreciar al boxeo que lo considero el segundo deporte de mi país”, afirmó Fredy Oporta estudiante de periodismo de la Universidad de Managua.

Para Hugo silva, “por cultura y tradición en Nicaragua siempre el deporte Rey ha sido el béisbol, pero vemos que en esta generación los jóvenes están optando más por el fútbol, lo digo porque en los barrios, en las esquinas vemos más chicos con una pelota de fútbol, que con un bate”.

Si hablamos a nivel de afición en las competencias nacionales, una mínima parte apoya y asiste a los partidos de primera división de fútbol. Algo distinto a lo que sucede en los estadios de los diferentes departamentos en donde se juega béisbol. La población nicaragüense aún tiene vivo ese amor por el deporte rey de Nicaragua.

Para Rafael Medrano, editor de la sección de deportes del periódico El Aventino, ambos deportes están en el mismo nivel: “El fútbol ha tenido un realce increíble, ¿responsables? La selección de fútbol nicaragüense. yo veo en las calles chicos jugando fútbol y no béisbol. pero creo que ahora están igualados, dejando al boxeo un poco rezagado”

Opiniones diferentes, pero muchos siguen considerando que el deporte rey de Nicaragua sigue siendo el béisbol.

La exhibición artística de Messi

El olympiacos intentó desplegar un fútbol decente en el Camp Nou, y no lo consiguió. El Barcelona salió a ganar jugando con las revoluciones a media asta, y se alzó con la victoria. Antes del encuentro se deslumbraba que sería un partido fácil para los culés, y lo fue. El Barca se mantiene invicto en La Liga de Campeones y lidera su grupo luego de haber derrotado a sus tres contrincantes.

Por Rafael Medrano

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Llegué 16 minutos tarde para ver el partido del Barca en contra del Olympiacos. Me sentía fatal. imagínense llegar tarde a la exposición artística más pura y hermosa en la historia de la humanidad: ver jugar a Messi. Perderse 16 minutos de cualquier partido en el cual Messi está jugando debe ser considerado como el mayor sacrilegio del deporte mundial.  Me senté frente al televisor, lamí mis resecos labios y el partido hizo el resto. Dos minutos más tarde el Barcelona marcó gracias al autogol de Nikolaou. De ahí en adelante Messi se encargó del espectáculo… o, mejor dicho, se encargó de todo.

El equipo griego se refugió en su campo. Cercaron el área de su guardameta con dos líneas muy juntas. Todos defendían, y cuando tuvieron el balón los griegos hicieron cualquier cosa, menos atacar al Barcelona.

Messi retrocedía, se juntaba a la línea de cal. Paulinho recorría los metros que Messi dejaba atrás, y Deulofeu punzaba por la banda derecha. Suárez esperaba inquieto en el área.

El partido se jugaba sólo en el campo del Olympiacos, se tornaba aburrido por momentos. pero la expectación de ver qué podía hacer Messi condenó al olvido las ganas de ir al baño. El argentino aparecía cuando lo quería, cuando sentía la necesidad de tener el cuero en sus pies para mostrarnos cómo una gambeta puede exaltar los corazones al máximo.

El Barca dominaba sin dejar cabos sueltos: Los culés eran dueños y señores del balón, tácticamente superaban a sus rivales, y por supuesto, tienen a Messi. En una jugada el argentino sacudió la zaga griega, con el balón atado a su pie izquierdo desparramó a sus rivales y cedió el gol a Suárez, quien erró. El primer tiempo pudo terminar con un diez de calificación para los blaugranas, pero a piqué se le ocurrió hacerse expulsar. El árbitro hizo sonar su silbato; los jugadores iban a su descanso y los que veíamos, al nuestro.

Los lienzos del ‘10’

La historia ha visto pasear por nuestro planeta a artistas de talento supremo. Nos hemos maravillado con los poemas de walt whitman, las canciones de Silvio Rodríguez, las pinturas de van Gogh, Pero los lienzos que Messi traza en la llanura verde son de concepción divina. El argentino posee en su pierna izquierda un pincel capaz de dibujar inefables obras, dejándonos a todos atónitos y atornillados a nuestras butacas.

Messi salió a jugar el segundo tiempo muy fino, con su pie listo para llenarnos la retina con grandes lienzos. Al minuto 60 Messi fue derribado frente al área del Olympiacos; el árbitro pintó la falta. El ´10´ tomó el balón, observó la barrera, esperó el señalamiento del colegiado, y con una rápida carrera conectó la esférica, colocándola en el fondo del marco griego. 

El segundo gol significó tranquilidad para los blaugranas. inmediatamente la voracidad insaciable del argentino salió a relucir; Messi encaró a su rival, se fue de él con una gambeta rompe cinturas, metió el balón al centro del área donde Paulinho no llegó, pero Digne estuvo atento para firmar el tres por cero.

El encuentro terminó como inició: Nikolaou marcó un gol de cabeza, pero esta vez en el marco del Barcelona. No hubo tiempo para más, la exposición artística de Messi terminó de esa manera. El argentino se fue del campo sonriendo, yo sonreía, y sé que más de uno nos acompañaba con ese sutil gesto.