Economicas

Lento crecimiento y baja velocidad de circulación del dinero en Nicaragua

Néstor Avendaño / Colaboración / El Aventino

Velocidad-dinero.jpg

Las empresas no financieras y los consumidores resienten la restricción de la liquidez en córdobas que circula fuera del sistema financiero nacional, lo que ha provocado la desaceleración del crecimiento de las ventas de bienes y servicios de consumo final y, por supuesto, de la tasa de crecimiento económico esperada en este año.

Desde el año pasado se comenzó a observar esta restricción monetaria en el mercado local, la cual se magnificó en mayo de 2016, cuando el monto del numerario, es decir, el monto de los córdobas en las cajas de las empresas no financieras y en manos de los consumidores, observó una caída interanual de 6.7% el 31 de mayo.

En esos momentos, Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), firma de asesoría económica y financiera que dirijo, recomendó a las empresas que suscriben sus servicios la reprogramación de sus metas trimestrales de producción, venta y mantenimiento de inventarios y, que a la par, realizaran promociones de ventas para amortiguar la disminución de los ingresos y la menor rentabilidad empresarial.

De acuerdo con los datos oficiales, se puede afirmar que la tasa de crecimiento interanual de la liquidez primaria de la economía nicaragüense se ha reducido a la mitad. Si antes aumentaba con un ritmo interanual de 20%, hoy lo hace con uno de 10%, y esta desaceleración se explica con la caída del préstamo petrolero de Venezuela. Por ejemplo, del valor total de las importaciones de petróleo y combustibles, en 2016 se pagó el 71% al contado porque el 29% correspondió al suministro de Venezuela, y en el período enero-agosto de 2017, se pagó en efectivo el 79%, porque el 21% correspondió a las ventas de Venezuela. En los primeros años del convenio petrolero, Venezuela suministraba el 93% del requerimiento anual de hidrocarburos del país.

El creciente pago de la factura petrolera con el billete verde debilita la posición del saldo de las reservas internacionales brutas (RIB) del Banco Central de Nicaragua (BCN), garante de la estabilidad del tipo de oficial y de una presión inflacionaria baja. Dicha estabilidad es controlada por la autoridad monetaria con la condicionalidad de que el saldo de las RIB sea igual, al menos, a 2.5 veces o más el saldo de la base monetaria (M0).  Debido a que el saldo de las RIB disminuye con el mayor pago en efectivo de las importaciones de hidrocarburos, el BCN se ve obligado a disminuir el saldo de M0 para mantener y, por evidencia empírica, elevar el parámetro de la condicionalidad de la estabilidad macroeconómica, porque al 18 de octubre recién pasado fue igual a 2.94 veces.

El instrumento monetario que ha facilitado al BCN la reducción de C$2,235 millones del saldo de M0 en el transcurso de este año ha sido exclusivamente el de las operaciones de mercado abierto, o sea, la colocación neta (colocaciones menos redenciones) contractiva de Letras de C$3,805 millones, que son subastadas semanalmente en el BCN. El otro instrumento, la tasa de encaje sobre los depósitos en córdobas, ha sido expansivo porque ha incrementado M0 en C$918 millones.

La política monetaria es, pues, tremendamente contractiva. El saldo del numerario o de córdobas que circula fuera del sistema financiero nacional se ha contraído en C$2,305 millones y el saldo de las reservas internacionales en las arcas del BCN se ha expandido en US$143 millones. Esto ha sido posible gracias a la contracción de los activos internos netos del BCN, entre los que se distinguen la colocación neta de Letras arriba mencionada y el aumento de los depósitos en moneda extranjera y de los depósitos a plazo del Gobierno Central en el BCN.

La reducción de la liquidez más primaria, o sea, el numerario, es la causa de la desaceleración del crecimiento de los volúmenes de venta de alimentos, bebidas, combustibles líquidos, vehículos, productos ferreteros, electrodomésticos, papelería y útiles de oficina, telefonía celular, entre otros productos.

Por un lado, los consumidores opinan que con sus ingresos adquieren menos productos por la carestía de la vida, no obstante que la tasa de inflación acumulada a septiembre recién pasado es 2.7%, 1 punto porcentual por arriba de la acumulada a septiembre de 2016. Por otro lado, los productores de bienes y servicios argumentan que el menor crecimiento de las ventas con respecto a sus metas programadas, que implicaron una mayor inversión, obedece a que hay menos dinero en el mercado. Ambos argumentos muestran una menor disponibilidad de ingresos: mientras menos córdobas hay en el mercado, menor demanda de divisas de los agentes económicos para importar bienes y mayor fortaleza de la posición de las reservas internacionales del BCN. El rector de la política monetaria no puede devaluar el córdoba para restringir la demanda de dólares, porque casi todos los precios en córdobas están indexados con el tipo de cambio.

Por ley, el BCN tiene los mandatos de la inflación, que la definió como la suma de la tasa de devaluación anual de 5% mantenida desde 2004 más la tasa de inflación internacional de 2%, y de la normalidad de los pagos internos y externos, pero no tiene el mandato del empleo por lo que la tasa de crecimiento económico es un dato exógeno para la política monetaria. Ojalá que el BCN se preocupara por el alcance del pleno empleo.

En conclusión, con la contracción de los activos internos netos del BCN, la tasa de crecimiento de la oferta de dinero disminuye y la inflación es baja por el lento crecimiento del dinero. Además, con la teoría cuantitativa del dinero o la ecuación de Fisher, que nos dice que la oferta de dinero (M) por la velocidad de circulación del dinero (v) es igual al Producto Interno Bruto (PIB) Nominal, obtenemos un resultado que podría ser costoso en términos macroeconómicos en el corto plazo: la velocidad de circulación del dinero (v), que es el número de veces que da vueltas un córdoba en el año, está en un mínimo histórico casi igual a 10. Por lo tanto, el PIB, que es igual al nivel de precios por el nivel de producción, tiene el problema del lento crecimiento y de la baja velocidad de circulación del dinero.

Es muy probable que este problema del PIB de Nicaragua no desaparecerá en 2018, un año en que se prevén varios riesgos, principalmente externos y políticos, que acecharán a la economía de Nicaragua.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s