Economicas

Diez meses después, poco avance en las recomendaciones del FMI

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En abril del año pasado, la misón técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) que realizó la Consulta de Artículo IV de 2017 dejó algunas recomendaciones de política a las autoridades gubernamentales tendientes a lograr un crecimiento económico fuerte y sostenible, la estabilidad financiera, la capacidad de gestión monetaria del Banco Central de Nicaragua (BCN), la reducción de las vulnerabilidades más importantes de la coyuntura económica y el mejoramiento de la resistencia externa y la competitividad.

La búsqueda de un sustituto de Venezuela para contratar un crédito petrolero, a lo sumo en términos semi concesionales, es una tarea que se podría calificar como imposible. En la actualidad, los principales suministradores de petróleo y combustibles a Nicaragua son Estados Unidos y México, quienes reciben el pago de la factura con divisas de las reservas internacionales administradas por el BCN. Rusia o México, que posiblemente son considerados por el gobierno de Nicaragua en la gestión de un nuevo crédito petrolero, tienen problemas económicos presentes y latentes no sólo por su anémico crecimiento sino también por la revisión del NAFTA, en el caso de México, y las sanciones económicas de Estados Unidos y Europa, en el caso de Rusia.

Por otro lado, parece que las autoridades gubernamentales no han iniciado la tarea de crear un colchón o amortiguador o espacio fiscal equivalente a 1.6% del Producto Interno Bruto (PIB) en dos años para facilitar la gestión de riesgos, porque el resultado operativo neto del presupuesto gubernamental acumulado entre enero y noviembre de este año equivale a un déficit de US$187 millones, 34% mayor que el déficit operativo registrado en el mismo período del año de 2016.

Ese colchón fiscal sería elaborado con una mayor recaudación tributaria,  pero el gobierno no ha eliminado las exenciones del Impuesto de Valor Agregado (IVA) sobre las importaciones de bienes intermedios y de capital de las actividades agropecuarias, pequeña industria manufacturera y pesca artesanal, tal como se contempló en la Ley de Concertación Tributaria (LCT) y una mayor eficiencia de los gastos corrientes, principalmente de consumo, sin afectar el gasto de inversión.

El colchón fiscal también facilitaría la protección ante el riesgo de un mayor costo del financiamiento externo destinado al sector público provocado por la probable aprobación de la NICA Act en el Congreso de Estados Unidos, pero la contratación de una mayor tasa de interés en el pago de la deuda pública externa ya ha comenzado a generarse desde finales de 2016 con la contratación de nueva deuda gubernamental, que supera el monto de US$800 millones, con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), entidad financiera que gestiona recursos principalmente en el mercado financiero internacional. Aunque la NICA Act no ha sido aprobada en el Senado de Estados Unidos, ya exacerbó la incertidumbre inversionista junto con la aplicación de la “Global Magnitsky Act” de parte del gobierno de Estados Unidos a un ciudadano nicaragüense, también aún por la ley presidente del Consejo Supremo Electoral.

Otra recomendación del FMI fue la reducción del déficit y la garantía de la sostenibilidad del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), para lo cual presentó principalmente reformas estructurales tales como aumentar la edad de jubilación, incrementar el período mínimo de cotización y revisar el mecanismo para ajustar las pensiones. El gobierno de Nicaragua ya tiene una propuesta del salvataje del INSS desde antes de las elecciones presidenciales de 2016, y los medios de comunicación social han informado que un grupo de especialistas del FMI se pronunciarán sobre la propuesta gubernamental de reformas del INSS próximamente. La sostenibilidad del INSS se ha garantizado hasta hoy con un mayor endeudamiento público interno, es decir, con la emisión de bonos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) que son vendidos por el INSS a inversionistas financieros (entidades del sistema financiero nacional) en puestos de bolsa y, en esta forma, garantizar el financiamiento del déficit de la institución.

Por otra parte, en el ámbito financiero las autoridades han garantizado el fortalecimiento de la base de capital y aprobado la ley de dividendos, pero no han avanzado en la supervisión efectiva de las cooperativas de ahorro y préstamo, mientas que la gestión monetaria ha garantizado la estabilidad del tipo de cambio y de la tasa de inflación -acelerada por los precios internacionales de los combustibles y los alimentos- con la práctica de una descalibrada contracción de la cantidad de dinero (córdobas) que circula fuera del sistema financiero nacional. Esto último, realizado con las subastas de Letras y el aumento desproporcionado de la tasa de encaje efectiva sobre los depósitos en córdobas, provocó la desaceleración del crecimiento del gasto de consumo y del crecimiento de la producción de bienes y servicios en 2017.

Finalmente, la calidad de las estadísticas económicas continúan siendo cuestionadas por  la población, en general, y los economistas, en particular, No hay disponibilidad pública de la base de datos para comprobar la veracidad de la información económica oficial. Por ejemplo, sin conocerse el tamaño de la población económicamente activa, el presidente del BCN, Ovidio Reyes, comunicó que la tasa de desempleo abierto es igual 3.8%, es decir, en Nicaragua hay pleno empleo, pero, por otro lado, la gente siempre dice que el desempleo es uno de los tres perennes problemas económicos desde hace décadas -los otros dos son la carestía de la vida y la pobreza-.

Otro ejemplo es que desde el año de 2012, el BCN, junto con el Ministerio del Trabajo (MITRAB) y el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), no publica los datos del empleo por actividad económica, lo cual imposibilita el análisis de la productividad en cada uno de los sectores de la economía nacional, que seguramente es baja y es un obstáculo para que el crecimiento económico sea robusto y sostenible. Entre otros ejemplos, también se puede concluir que se necesita mejorar la calidad de las Cuentas Nacionales.

En conclusión y en términos generales, se observa poco avance en las recomendaciones del FMI para el sector fiscal y la calidad de la información económica, pero se ha mejorado la gestión monetaria mediante una menor disponibilidad de córdobas entre los agentes económicos -cabe agregar que en enero de este año aparecieron las subastas de Letras del BCN con plazo de 1 día para sacar más córdobas de circulación-, cuyos objetivos son la disminución de la demanda de importaciones y la protección de la posición de las reservas internacionales administradas por el BCN, dado el desplome del crédito petrolero de Venezuela.

NÉSTOR AVENDAÑO

copades

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