Vivienda, educación, dignidad humana y paz

  Juan Ramón Díaz Bermúdez, Estudiante de Licenciatura de Periodismo, Universidad Hispanoamericana, Sede Jinotepe/ Opinión

Sin lugar a dudas el artículo constitucional que más se adecua al derecho a la vivienda es el artículo 64, que dice textualmente:

“Los nicaragüenses tienen derecho a una vivienda digna cómoda y segura que garantice la privacidad familiar. El estado promoverá la realización de este derecho.”

De igual manera, existen otros que complementan a este como que toda persona tiene derecho a tener una propiedad privada (artículo 44 de la Constitución Política) y a habitar en un ambiente saludable (artículo 60 de la Constitución Política).

Del cual, se desprende que tener una vivienda adecuada y digna es tu derecho.  Todas las personas tienen derecho a tener un nivel de vida digna. Comenzando por su vivienda.  El cual es reconocido por el Pacto de los Derechos, Civiles, Económicos y Culturales. Este pacto fue ratificado por Nicaragua por lo que el estado, por lo que el estado se comprometió a protegerlo, promocionarlo y cumplirlo.  El derecho a una vivienda adecuada.  Incorpora también los derechos de vivir en paz, seguridad y paz.  Donde las familias cuenten con espacios suficientes para sus ocupantes y protegidos de las condiciones climáticas.

Igualmente implica de disponer de servicios básicos asociados como agua potable, el saneamiento y electricidad. La vivienda debe ser accesible en términos económicos y las personas deben tener seguridad jurídica respecto a su tenencia.

El derecho a una vivienda adecuada comprende también las medidas para prohibir los desalojos forzosos, luchar contra la discriminación y centrarse en los grupos en situación de vulnerabilidad y marginación.

Para proteger efectivamente a este derecho es necesario prestar atención a ciertos individuos o grupos en particular los que viven en situación de vulnerabilidad.  El estado conforme se lo permita los recursos debe solucionar la carencia de vivienda y asegurar especialmente por medio de subsidios y otras medidas adecuadas a las personas o grupos.

El estado debe establecer las formas de construir viviendas a los ciudadanos y los constructores de las viviendas para evitar desastres naturales, por ejemplo.

Derecho a la educación

El derecho a la educación se consagra en el artículo 121 de la Constitución Política de Nicaragua que establece textualmente que:

el acceso a la educación es libre e igualdad para todos los nicaragüenses, la enseñanza primaria es gratuita y obligatoria en los centros del estado, la enseñanza secundaria es gratuita en los centros del estado sin prejuicio de las contribuciones voluntarias que puedan hacer los padres de familia. Nadie podrá ser excluido en ninguna forma de algún centro estatal por razones económicas. Los pueblos indígenas y las comunidades étnicas de la costa caribe tienen derecho en su región a la educación intercultural en su lengua materna, de alguna a la ley.

De esto, se desprende que en una sociedad democrática todos los ciudadanos pagan los impuestos para construir un marco de convivencia, en qué quedamos todos y procurando que nadie se quede fuera.

Así el estado debe garantizar nuestra seguridad, la justicia, la sanidad, la educación, el ejercicio de las libertades y un largo etc. de derechos individuales y colectivos. Pero los ciudadanos tienen que poder decidir con libertad, sin que el estado interfiera en cuestiones personales.

Cuestiones como las películas que vemos, nuestro equipo de futbol, la prensa que leemos, la profesión a que nos queremos dedicar u otros asuntos muchos más personales, como el número de hijos o la educación que los padres desean darle. Este derecho fundamental está además reconocido en el capítulo V111 de la Constitución Política de Nicaragua denominado: “Educación y Cultura”.

Si el estado financia solo un modelo de educación está imponiendo y obligando indirectamente a los padres a que sus hijos se formen en ese único modelo.  Existen tres modelos tradicionales de centros educativos: públicos, semi públicos y privados. Tres modelos, aunque no son perfectos se acercan a un modelo de libertad equitativa. Los padres escogen sus modelos y el estado rentabilizan sus recursos.

El estado también debe promover la educación física (artículo 65 de la Constitución Política).

Dignidad humana y la paz  en Nicaragua

Sobre la  temática de familia se ha escrito grandes volúmenes literarios, debido a que existen diversidad de familias, no obstante algo que debes tomar en cuenta es que las mismas tienen el derecho de vivir con dignidad según lo  establece el artículo 6 de la Constitución Política de Nicaragua  que menciona:

Nicaragua es un actor independiente, libre soberano, unitario, indivisible, se constituye en un estado democrático y social, de derecho que promueve como valores superiores, la dignificación del pueblo, a través de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la responsabilidad social y en general la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el bien común los ciudadanas y ciudadanos y la familia son elementos protagónicos en la toma de decisiones, planificación y gestión de los asuntos públicos del estado. 

El cual se complementa con los artículos constitucionales 5, 33 y 46, que resaltan lo fundamental que es el respeto a la dignidad humana.

Uno de los pensamientos más importantes que fueron acuñados desde el pensamiento de la ilustración es el que tiene que ver con la dignidad humana.  Es un concepto de como decimos tiene muchos siglos pero que fue retomado con mucha fuerza en el siglo 20. Debido sobre todo a la experiencia de los abusos de las dictaduras que sufrimos en muchos países y que vivimos precisamente durante ese siglo 20 y sobre todo de la respuesta de los estados democráticos frente a los experimentos totalitarios del nacismo, del fascismo y de otras experiencias autoritarias. Nos referimos al concepto de dignidad humana, que fue primero dibujado por Immanuel Kant este gran filósofo alemán y que nos proporciona un buen punto de partida para entender, que son los derechos humanos. Efectivamente Kant pensó y escribió que

“ninguna persona puede ser utilizada como un medio para conseguir fines que le son ajenos”.

Quiere decir esto, que todas las personas, todas las vidas de cualquier persona, como nosotros por supuesto son fines en sí mismos, no pueden ser instrumentos.  Las personas no pueden ser utilizadas. No se puede que una vida sea sacrificada para lograr otros objetivos que la misma persona no se haya propuesto.  En este sentido, el respeto a la dignidad humana.  El resto a cualquier forma de vida. La manera, en que nosotros pensemos que es mejor desarrollar nuestra existencia y sobre todo el respeto a los objetivos que nos podamos fijar cada uno de nosotros como seres humanos forma parte indispensable de nuestra comprensión moderna de los derechos humanos.

Verdaderamente los derechos humanos se comienzan a proteger, a tutelar, se empiezan a hacer positivos, en nuestros ordenamientos cuando nos queda claro este concepto de dignidad humana.

Los seres humanos somos fines, tenemos una vida única, irrepetible y en ese sentido no podemos ser utilizados.

Ahora bien, junto con el principio de dignidad, los derechos humanos perciben también un objetivo, medular, propiciar la convivencia civil pacífica, a través de la tutela de la paz. La paz que debe ser entendida, no solamente en el contexto de las relaciones internacionales, cuando hablamos de paz no solamente hablamos de ausencia de guerra entre dos estados, o de ausencia de guerra entre los integrantes de una comunidad o de un grupo social. La paz es algo mucho complejo, mucho más complejo, mucho más extenso, pero también mucho más práctico. En realidad, el gran objetivo de la paz, como meta o destino de los derechos humanos, tiene que ver con una convivencia civil pacífica.  Que, entre los seres humanos, no rija la violencia, la paz existe no solamente cuando tenemos ausencia de guerra, sino ausencia de actos violentos.

En ese sentido podemos señalar, como dos grandes valores fundamentales para la comprensión de los derechos humanos precisamente la dignidad y a la paz.

En Costa Rica, prisioneros nicaragüenses pero con Dios

Juan Carlos Samuray

Alberto Cabezas Villalobos 

Los nicaragüenses Juan Carlos Samuray, Juan José Mairena y Jorge Luis Oporta  fueron sentenciados por la misma causa, robo agravado en Costa Rica descuentan su pena en el Centro de Atención Semi Institucional de San Luis de ese país.

Samuray,  viajo a Costa Rica cuando tenía 6 años y le gustaría regresar a Nicaragua porque sus hermanos están allí. Estudio primaria hasta sexto grado. Ha trabajado en pescaderías, en la playa surfeando y  enseñando a estadunidenses este deporte.  Decidió hurtar porque su esposa está embarazada.  Confiesa “el paso por la cárcel me ha traído sufrimiento, estuve en el hospital grave porque en la cárcel me hirieron mi pulmón.  Estoy arrepentido me quitaron 11 años de mi vida, asisto a la iglesia cristiana Nueva Vida en Quepos con mi hermana.”.

Oporta, nació en Managua, a los trece años estaba en pandillas, llego hasta 4 grado de escuela, se declarada culpable de dos delitos de robo, debido a la adición que vivió de consumir droga la cual dejo hace 2 años, nació en un hogar muy pobre,  en Costa Rica ha cogido café y trabajado en construcción, actualmente es indocumentado, pero labora en la cárcel cocinando porque sus familiares le enseñaron eso.  En el Consulado de Nicaragua en Costa Rica no se han preocupado por otorgarle su identificación y le preocupa que no puede trabajar e reintegrarse a la sociedad porque solo tiene un pasaporte. Actualmente se siente arrepentido según confesó al Periódico El Heraldo “No hay escusas para hacer lo que nosotros hacemos como seres humanos. Cometí un error. Pero ahora tengo precaución para no caer en lo que estaba haciendo.  Busco de nuestro Padre Celestial para cambiar mi vida, mi forma de pensar.  Antes hacía cosas sin Dios, ahorra lo tengo, lucho en mi camino junto a Él y me enseña a caminar. Lo más difícil es reintegrarse a la sociedad, pero la gente me señala, el mundo no vive con un Dios de amor, del que se habla en las iglesias.  En Costa Rica hay discriminación contra el nicaragüense no han entendido las personas costarricenses que sin nuestra ayuda este país no puede superarse. Gracias a todo este cambio hoy cuento con el respaldo de mi familia. Sino no hubiera conocido de Dios en un centro penitenciario hubiera seguido en lo mismo. Me congrego en la Iglesia Torre Fuerte en Hatillo”.

 Mairena nació en Tipitapa llego hasta 6 grado de escuela, aprendió a pintar cuadros y los vendía en la calle. Tiene dos hijos costarricenses, se considera “un rescatado de las calles”. Con el paso por la cárcel recupero a su familia, que no quería verlo, porque ni ellos le tenían confianza.  Afirma en el tiempo que ha estado en la cárcel mataron como a tres personas,  ahorra es “un fans del evangelio, no se pierde la visita de los martes y los jueves que vienen unos muchachos cristianos de una iglesia. Asiste a la Iglesia Misión de Líderes”.

En Costa Rica, diputado “leyes migratorias deben humanizarse”

Alberto Cabezas Villalobos 

El Periodista Luis Ramón Carranza  es uno de 10 diez diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC) . Tiene 49 años, actualmente vive en San Juan de Ciudad Quesada, es casado con María Zarate.  Fue concejal Municipal de San Carlos (uno de los ayuntamientos limítrofes con Nicaragua). Tienen dos hijos Andrés y Luz Marina. Sus padres eran agricultores y ganaderos.

Los fines de semana se dedica a una actividad ganadera que como familia tienen y la pasa con su familia, a quienes la inculcado su fe en Dios para que los guíe en todo lo que hacen.

Esta es la transcripción de la entrevista que este medio tuvo con él.

 1. ¿Porque los costarricenses deben votaron por Carlos Alvarado actual presidente? Porque es la persona más preparada para tomar las riendas del país.

 2. ¿Crees que los costarricenses votaron en las elecciones pasadas por un solo tema propuesto por los candidatos (as)? No, hay dos tipos de electores bien definidos, los que votan por pasión o emociones y los que usan la razón.

3. ¿Desde su experiencia como Concejal y otros puestos considera que se deben mejorar las relaciones de Costa Rica y Nicaragua?

Si, siento que los pueblos son víctimas de algunos políticos que los utilizan para ganar elecciones, pero Costa Rica y Nicaragua son hermanos que deben vivir en paz y armonía para bien de su gente.

Se deben ejecutar acciones concretas de ambos gobiernos que nos lleven a resaltar nuestras coincidencias y a limar las diferencias.

Asimismo, deben cumplirse las leyes migratorias en Costa Rica y ante todo humanizarlas.

4. ¿Cómo hacer para lograr ese objetivo? Desde los medios de comunicación que no metan odio y con políticas claras que favorezcan la hermandad resaltando las afinidades y eligiendo gobernantes que realmente piensen en el desarrollo de sus pueblos.

5 ¿es sano para la democracia que los (as) costarricenses que viven en el exterior no puedan votar para diputados (as), alcaldes, síndicos (as), Concejales (as) y los Salvadoreños (as) viviendo en el exterior si pueden votar para estos puestos de elección y ser electos?

No es sano y sí buscaría una ampliación.

6. ¿Cuáles son los principales proyectos de ley que impulsaría? Pienso más en reformas. Ley de Milla Fronteriza, código de Minería y principalmente abocarnos a dar contenido económico a Leyes que son inaplicables porque carecen de recursos.