Otto de la Rocha: La dificultad me hizo superar

Por Edith Noguera

Hace 83 años en la ciudad de Jinotega, nacía Otto Benjamín de la Rocha López, hijo de Benjamín de la Rocha y Graciela López.  Actor radial y cantautor nicaragüense, Otto es reconocido en el mundo del son nica por sus canciones descriptivas de la tierra pinolera; pero también muchos lo conocieron por uno de los grandes personajes radiales que interpreta: el famoso “Aniceto Prieto”.

Ha contraído matrimonio en dos ocasiones, con un total de diez hijos. Georgina Valdivia es su actual esposa “más que mi esposa es mi mejor amiga, compañera de trabajo, ella ha estado conmigo en las buenas y en las malas; qué más puedo pedir, la amo”, expresó el cantautor.

En el famoso programa radial Cuentos de Pancho Madrigal, es donde Aniceto y la Lupita se conocieron y se convirtieron en eternos enamorados. La Lupita y Aniceto, se han convertido en imagen de marcas muy reconocidas a nivel nacional.

“Yo no estudié (música), aprendí de mi abuelo materno, él era músico y compositor, aprender de él fue muy determinante en mi carrera. Soy autodidacta porque he leído bastante, aunque no me quejo de lo que he logrado ser”, comentó de la Rocha.

A sus trece años viajó  por primera vez a la capital, con el sueño de estudiar y su anhelo más grande era conocer a su papá y que este le abriera las puertas del corazón, lo cual no fue posible. Esto fue muy duro para él, pero fue aquí donde su espíritu de superación le ayudó a ser mejor.

Con más de cien canciones escritas, de la Rocha ha recibido grandes reconocimientos, entre ellos se encuentra la Orden Cultural Rubén Darío y fue declarado Hijo Dilecto de Managua en el año 2008, por sus aportes a la cultura nacional. Entre sus canciones más conocidas destacan: Managua linda Managua, Diluvio de amor, A mi mamá, entre otras.

Ama lo que hace, enamorado de sus personajes y feliz por el maravilloso talento que Dios le ha regalado, el cantautor ha pasado por muchas dificultades. Entre ellas se encuentran la famosa demanda del Coronel Luna y el fatal terremoto del 72.

Sus inicios fueron en la radio. Inició en Radio Corporación con el famoso personaje de Aniceto.

“La radio de hoy no es comparada con lo que era antes, esta era completa y ahora solo ponen música y eso no es hacer radio”, comenta de la Rocha. Como cantante y compositor nicaragüense no cobra derechos de autor, lo cual a él le hace sentirse muy bien, porque de esta manera su música la escucharemos en distintos estilos y las futuras generaciones lograron conocerlo.

Otto se ve afectado por el cáncer de próstata, pero esto no le impide en nada. El siempre esta sonriente y muy optimista. Es completamente feliz con lo que hace. Su familia, sus amigos y su bello país Nicaragua, hacen que este famoso personaje siempre esté llenándonos de alegría con sus diferentes personajes y amor a nuestro bello país con su música.

Museo Huellas de Acahualinca abrirá sus puertas proximamente

Resultado de imagen para las huellas de acahualinca

Por Ramón Bustos

La Alcaldía de Managua espera concluir próximamente la  rehabilitación del Museo Huellas de Acahualinca, sitio histórico que desde junio del año pasado permanece cerrado por los daños ocasionados por las lluvias y que hicieron colapsar toda la construcción.

Marcia Traña Galeano, jefa del departamento del patrimonio cultural de la Comuna capitalina,  expresó que las mejoras se hacen con el fin de evitar más daños en las fosas donde están grabadas las huellas de los primeros pobladores de Nicaragua.

En esta obra trabajan especialistas en ingeniería y arquitectura, quienes dirigen el reforzamiento del lugar para que pueda ser nuevamente visitado por los turistas nacionales y extranjeros.

Las huellas de Acahualinca se ubican en Managua, cerca de la costa sur del lago Xolotlán. Estas huellas se formaron por el paso de los pobladores indígenas en las cenizas y el fango volcánicos que solidificaron hace unos 6000 años, siendo la evidencia más antigua de la existencia humana prehistórica en Nicaragua.

Día Nacional del Periodista Nicaragüense

/

Por María Fernanda Farrach

En homenaje a Rigoberto Cabezas, fundador del diarismo y reincorporador de la Mosquitia, el Sindicato de Periodistas logró el 28 de febrero de 1964, que el Congreso Nacional de Nicaragua promulgara la Ley declarando el Primero de Marzo el «Día Nacional del Periodista Nicaragüense». Por esta efeméride se realizan múltiples actividades en reconocimiento a la actividad de los periodistas nicaragüenses en su diaria labor por mantener vigente la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Honores

Edición postal conmemorando el centenario del natalicio de Rigoberto Cabezas según Decreto No. 32, aprobado el 25 de mayo de 1960 y publicado en La Gaceta, Diario Oficial No .137 con fecha 20 de junio de 1960.

A partir del año 1964 en Nicaragua se celebra el 1º. de Marzo como «Día Nacional del Periodista» declarado así en recordación de la fecha de aparición del primer Diario impreso en el país, bajo la dirección de Rigoberto Cabezas.

Otro de los honores es la creación de la Orden “Rigoberto Cabezas Figueroa” como el reconocimiento más distinguido que otorga la Asamblea Nacional de la República de Nicaragua a los comunicadores sociales nacionales y extranjeros.

En la ciudad de Managua existe la Rotonda del Periodista que lleva su nombre.

Las luchas del político y periodista Rigoberto Cabezas

Por Laleska Palacios

La reincorporación de la Mosquitia y el inicio del diarismo en Nicaragua, son dos de las grandes hazañas de Rigoberto Cabezas Figueroa, político y periodista, a quien hoy Primero de Marzo Día Nacional del Periodista queremos recordar con la reproducción de un interesante artículo del periódico La Estrella de Nicaragua y de otros sitios virtuales.

Hoy también nace EL AVENTINO en conmemoración al legado periodístico que dejó Rigoberto Cabezas, fundador del Diario de Nicaragua y en honor a los periodistas nicaragüenses en su día.   EL AVENTINO es el periódico digital creado por los estudiantes de segundo año de la carrera de Periodismo de la Universidad de Managua (UdeM).

Rigoberto Cabezas Figueroa nació el 4 de Agosto de 1860 en Cartago, Costa Rica, hijo primogénito del matrimonio del nicaragüense Diego Cabezas Alvarado y la costarricense Josefa Figueroa Oreamuno,

A corta edad mostró aptitudes literarias, leía a los autores clásicos y a los enciclopedistas, fueron estas lecturas que formaron su carácter, intelecto e ideas republicanas basadas en la Revolución Francesa.

Con solamente trece años de edad fundó una “sociedad secreta” al estilo de las Logias Masónicas de la época, denominada “Friendship”, redactó él mismo los estatutos y el primer artículo establecía que quienes ingresaban a esa sociedad debían mirarse como hermanos.

En Costa Rica se inició en el periodismo criticando al presidente Tomás Guardia Gutiérrez, quien lo mandó preso a la Isla San Lucas. En 1881 recuperó su libertad y partió al exilio a Guatemala cuando gobernaba el Gral. Justo Rufino Barrios, que estaba empeñado en la Unión Centroamericana. Barrios le incorporó al ejército y alcanzó el rango de Capitán.

Rigoberto leyó y estudió a Rousseau, Voltaire, Diderot, sus guías del pensamiento revolucionario Liberal, su ídolo máximo fue Robespierre. A finales de 1881 se trasladó a El Salvador, y en 1882 llegó a Masaya, ciudad natal de su abuela paterna doña Asunción Alvarado.

Desde Masaya escribió a don Anselmo H. Rivas, periodista e intelectual, proponiéndole la publicación del primer periódico diario: «Un periódico que eduque al pueblo, que estudie los múltiples problemas que se presentan en Nicaragua, que informe de lo bueno y lo malo que proceden los gobiernos, que haga oposición honesta y respetuosa ».

Don Anselmo le respondió favorablemente; pero no tenía dinero para la empresa. Rigoberto se dio a la tarea de obtener los fondos. El Diario de Nicaragua apareció por primera vez el 1ro de Marzo de 1884 en la ciudad de Granada.

En su primer editorial, Rigoberto Cabezas escribió: «El Diario de Nicaragua no será órgano de las aspiraciones mezquinas de ningún círculo: Será el centinela avanzado de los intereses del país, los que defenderá contra toda tendencia a defraudarlos cualquiera que sea la fuente de donde proceda».

Surgieron diferencias entre Rivas y Cabezas motivadas por críticas que Rigoberto hizo al expresidente Vicente Cuadra, accionista de la imprenta junto con el expresidente Joaquín Zavala, ambos conservadores y el diario terminó cerrado a los 70 días de iniciado, con el último número del Diario, correspondiente al 29 de junio.

En Octubre de 1884, Rigoberto Cabezas fue expulsado de Nicaragua por el presidente Adán Cárdenas. Para cerrar El Diario de Nicaragua Cárdenas le acusó de conspirar contra los sagrados principios de la libertad de prensa. Cabezas se exilió en Guatemala.

El 14 de diciembre de ese mismo año, Rigoberto escribe al presidente Cárdenas:  “Mi expulsión fue un golpe dado a la libertad de imprenta, porque como Nicaragua entera lo sabe, lo que se quería conseguir era la desaparición absoluta del «Diario de Nicaragua».”

Corre el 1888, se dedica a la agricultura y la ganadería, tomando en arriendo a la municipalidad de Boaco, una finca llamada “Los Encuentros”. Así transcurren los años, el país se agita por el movimiento libero-conservador contra el presidente Roberto Sacasa y Sarria.

Convertido en jefe de la Revolución Liberal organizó y dirigió, con éxito, el asalto del cuartel y toma la ciudad de Boaco el 29 de abril de 1893. Posteriormente libró otro combate en la finca El Cuero, donde resultó herido en una pierna, siendo trasladado a Granada. Durante su convalecencia llegó el Gral. Sebastián Gutiérrez a pagarle por los días de servicio en la milicia, y el nombramiento del grado de Capitán. Cabezas contestó:

«Yo no puedo recibir dinero que no he ganado. He intervenido en la lucha porque como nicaragüense consideré mi deber contribuir al derrocamiento de quien sólo males ocasionaba a la Patria. Yo no he hecho más que cumplir con mi deber… Es la primera vez que intervengo en un campo de batalla y no es razón para que se me dé un grado tan alto. Estaré satisfecho que se me dé el grado de teniente».

El 25 de Julio de 1893, triunfó la Revolución Liberal, tomó el poder el Gral. José Santos Zelaya y nombró a Carlos Alberto Lacayo como Comisario de la Reserva Mosquitia en la Costa Atlántica. Lacayo condicionó su aceptación a que Rigoberto Cabezas fuese nombrado con cargo en la Costa Atlántica.

En 1894 Cabezas firmó el Decreto de Reincorporación de la Mosquitia, recuperando así este territorio de 65,000 kilómetros cuadrados, más de la mitad de Nicaragua, usurpado por los ingleses. Después de sofocar con inteligencia y energía los movimientos armados para legalizar todo lo actuado, Rigoberto Cabezas convocó a los misquitos a una convención el 20 de Noviembre de 1894, en la que los delegados ratificaron la Reincoporación y acordaron sujetarse a las leyes, autoridades y Constitución Política de La República de Nicaragua.

En 1895 funda en la imprenta “Bluefields Messenger” el periódico “La Gaceta del Norte”, que él mismo dirige, bajo el lema: Constitución, Trabajo, Probidad.

En ese año adquiere una pequeña finca a la que nombra “El Aventino” en donde contrae el tétanos. Murió en la ciudad de Masaya, en casa de su abuela paterna, pobre y abandonado, el 21 de agosto de 1896, a los 36 años de edad. Su restos reposan en una tumba ubicada en el antiguo cementerio de Masaya (salida hacia Catarina), con una placa que financiaron diplomáticos costarricenses.

En todo Nicaragua no existe ningún monumento erigido a la memoria del Gral. Rigoberto Cabezas Figueroa, excepto en el mausoleo de su tumba en Masaya, donde está un busto donado por el Embajador de Costa Rica.

Aconsejan hacer mejor uso del agua de piscina

piscina

Por Mario Vega

Con el calor intenso tener una piscina ha dejado de ser un lujo, para convertirse en una necesidad. Estas portátiles piscinas las podemos encontrar en diversos estilos y de material como lona, plástico o fibra de vidrio, sin embargo existe un mal uso del agua, lo cual impacta directamente en nuestra sociedad.

Danelia Gutiérrez, habitante de la comunidad de Piedra Quemada, en carretera a Masaya, compró en uno de los puestos de ventas una piscina de tamaño mediano con capacidad para seis personas, expresó que es para sus nietos y la familia “pero pienso meterme yo también”, dijo sonriendo. Como ella son miles las personas que deciden comprar piscinas económicas y pasar los días calurosos de forma sana y segura en sus casas.

No obstante, lo que representa una forma segura y sana para recrearse y apaciguar el calor característico de estas fechas, también significa el derroche de miles de metros cúbicos de agua, ya que la población desconoce cómo hacer un uso adecuado del vital líquido, sumado a una “cultura de derroche”, señalan  especialistas en ahorro del agua  y en medio ambiente.

Marvin Pomares, de un organismo de defensa de los consumidores, señaló que las personas que instalan piscinas inflables en sus casas no acostumbran preservar la calidad del agua que ocupan para tal fin y, por tanto, la cambian cada día y no la reutilizan.

“Nos encontramos con casas donde les cambian el agua hasta dos veces al día, porque dicen ‘ya se bañaron los niños, ahora van los adultos”, contó.

Alto consumo de agua

Según estimaciones del Instituto de Defensa del Consumidor (INDEC), una piscina con capacidad para seis personas consume aproximadamente 3.5 mts cúbicos de agua equivalentes a 35 mil litros. El consumo de una familia promedio al mes oscila entre esa cifra solamente para aseo personal.

Doña María José Acuña, quien tiene un puesto de ventas de piscinas a un costado de la rotonda Hugo Chávez, en Managua, indicó que al día vende entre 2 y 3 piscinas ya acercándose la fecha alta y que la recomendación que hace a sus clientes para que puedan usar el agua más de un día, es que la cubran con varias yardas de plástico.

La recomendación de ambientalistas es que se cuide la calidad del agua y reutilizarla al menos dos hasta tres días clorando el agua, duchándose antes de entrar y evitando orinar en ella. También resaltan que el agua no debe de botarse sino utilizarla en actividades como lavar los autos, regar el patio o cualquier otra actividad que no implique consumo humano.